Hoy os vengo a hablar sobre un producto casi milagroso para vuestra piel: la mascarilla de arcilla verde.
En mi caso, utilizo la de la marca Sakai, que podéis encontrar en cualquier herbolario.
La tenéis tanto en polvo (para mezclarla vosotros con agua y “fabricar” vuestra mascarilla) o en crema, lista para utilizarla.
Los componentes, tanto si la compráis en polvo como si la compráis en crema, son exactamente los mismos. La mascarilla en formato crema, únicamente está compuesta por arcilla verde (60%) y agua de manantial (40%), por lo que no puede ser más natural.
En mi caso, me costó alrededor de 8€ el bote de 380 ml, así que teniendo en cuenta lo poco que utilizas cada vez que te lo aplicas, es un precio mucho más que razonable.
Está indicado para pieles mixtas/grasas (en mi opinión, más bien grasas) y con tendencia acnéica. Como es una mascarilla un poco agresiva, en el caso de que tengáis la piel sensible, os recomiendo utilizar arcilla roja, ya que sus beneficios son similares a los de la arcilla verde pero es mucho más suave para nuestra piel.
En mi caso, y después de utilizar la mascarilla de arcilla verde una media de una vez cada diez días durante casi 1 año, os puedo decir que la mejora en mi piel ha sido increíble. Aunque aún tengo algunas marcas de acné (¡los milagros no existen!) tengo la piel mucho más limpia y pulida.
Para los que nos estéis muy familiarizados con la arcilla verde, se caracteriza por sus efectos antiinflamatorios, equilibrantes y desintoxicantes, purificantes y antibacterianos, y algunas de sus propiedades más relevantes son:
- Limpiar en profundidad
- Absorber y regular el exceso de grasa en la piel
- Minimizar e incluso eliminar los puntos negros
- Reequilibrar la piel
Además, en el caso de que tengáis alguna lesión, podéis aplicarla como cataplasma sobre la lesión, de esta forma os remitirá el dolor e hinchazón en caso de que hubiera.
En cuando a la aplicación, es como la de cualquier otra mascarilla para el rostro. Podéis aplicarla tanto con un pincel específico, como directamente con las manos (bien higienizadas, por supuesto). Dejaréis que actúe unos 15 minutos, hasta que se seque completamente (notaréis la piel bastante tirante, pero es completamente normal) y la retiraréis o bien con una esponja húmeda o bien directamente con abundante agua tibia hasta que no quede ningún resto. Inmediatamente después de retirarla, aplicad vuestra crema hidratante para el rostro, pues como digo la arcilla verde seca bastante la piel.

Por título de tu nueva entrada “Mascarilla de arcilla verde:magia para tu piel” es imposible resistirse a no probarla.
ResponderEliminarSoy muy aficionada a todo lo que se refiere al cuidado de la piel porque para… “lucir bien” hay que cuidarse y según comentas todo lo que te aporta ésta mascarilla voy a probarla. Usaré la de arcilla verde porque tengo la piel bastante grasa.
ResponderEliminarGracias por darnos ideas nuevas y muy positivas. Yo, concretamente, no tenía ni idea de que existiera la mascarilla de arcilla verde ni roja y para nada, que se compraba en un herbolario.
ResponderEliminarMe gusta probar de todo y como tengo la piel entre mixta y grasa pienso que me va a ir de maravilla!!.
ResponderEliminarAl tener la piel sensible tengo que tener mucho cuidado con ella pero según tus explicaciones debe ser maravillosa ésta mascarilla así es que voy a probar con la roja porque el precio lo permite…
ResponderEliminarSupongo que la aplicación de la mascarilla que comentas será igual que la de cualquiera otra, es decir, se reparte por todo el rostro exceptuando el contorno de ojos, verdad?.
ResponderEliminarEso es, evitando el contorno de ojos y de labios, que son zonas más sensibles
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